sábado, 21 de septiembre de 2013

Tokyo, dia 2

Hoy tengo mucho que contaros... y llevo un par de cervezas de mas. je je

¡Ayer! Dormimos algo mas de lo espeado pero llegamos a tiempo de ver qué se cocía en la lonja de pescado (y frutas y verduras). A la subasta de atún (a las 8h) ya no dejan asistir a turistas, porque al parecer somos un poco engorrosos, pero fuimos más tarde. A la entrada un señor te da un panfleto con el mapa del mercado y las áreas a las que no puedes entrar. Tiene muchas tiendecillas de utensilios de cocina, libros, frutas, restaurante de sashimi... y si sigues, están todos los comerciantes lavando y empaquetando su mercancía. Es curioso, pero poco mas.

Despúes intentamos entrar en un parque-jardín cerca pero cobraban la entrada y decidimos que no nos merecía la pena, así que proseguimos hasta Guinza, el barrio pijo. Es un tipo calle Serrano. Sergio había propuesto no andar mucho así que cogimos el metro, pero entre que subes, bajas, vas, vienes y vuelves a subir, al final andamos mas de lo previsto.En el barrio de Ginza te encuentras tiendas de Dior, Armany, Seiko..




Despues nos adentramos en el Museo Nacional de Tokyo. Había arte relativo a China, Tailandia, Japón, entre otros.... Aquí os dejo alguna representación:







Según mis guías, en septiembre cerraban a las 6, pero a las 5 empezó a sonar una musiquilla por todas las salas y una señorito empezó a echarnos. Sergio pensó que alguien había hecho una foto con flash (prohibido) y yo pensé que nos echaban porque había un terremoto (en todos los museos hay sismógráfos y creo que estoy un poco obsesionada). Pero no era nada de eso. Cerraban a las 5 :-( . Así que se nos quedó la mitad sin ver. De ahí directos al hotel.

Trás descansar un rato y decidimos explorar nuestro barrio y buscar una sala de conciertos que Sergio había visto por internet y que estaba bien. Dimos varias vueltas y nos perdimos un poco pero la encontramos. Llegamos a las 10 y resulta que cerraban en 30 minutos para reanudarse, de nuevo, a las 11.30, así que decidimos que... que nos íbamos a un irlandés a tomar la última (o la primera, en nuestor caso). A las 12 caminata hacía el hotel.





viernes, 20 de septiembre de 2013

Tokyo, Dia 1

Hoy ha sido un día tranquilo. Nos hemos levantado prontito y nos hemos ido a la estación de Kyoto para coger el Shinkansen a Tokyo. Para ello hemos activado por fin el Japan Rail (JR) Pass que llevabamos guardadito en la maleta. Si no lo habeis visto nunca, es una trozo de cartón doblado que tiene mas o menos el tamaño de un pasaporte, con un ticket de tren pegado a él.  Para utilizarlo tienes que ir enseñandolo cada vez que entras y sales de una estación de tren. El proceso de activación parece un proceso burocratico como los de Futurama: nos han sellado 3 papeles y hemos tenido que firmar dos veces. Con lo avanzado que están en tantas cosas, aquí ya se les podía haber ocurrido un sistema más rápido y un soporte menos engorroso.

Una vez con nuestro billetito del shinkansen,  hemos cogido el Hikari que es tren que nos permite el JR Pass. Durante el viaje Esther ha estado haciendo una lista con las cosas que teníamos que preguntar en la oficina de turismo al llegar a Tokyo y yo me he dedicado a leer Beck, que es el manga que me he traido a Japón. Creo que ha muchos os he hablado de este manga porque es uno de mis favoritos,  si no el favorito. La verdad llevo varios dias durmiendo poco por su culpa ya que me tiene enganchado y lo peor es que lo estoy releyendo.

Al llegar a Tokyo por fin hemos sentido la sensación de gran urbe que no nos había ocurrido con Osaka ni con Kyoto. El bullicio de la gente por la estación es enorme. Nos ha costado un ratito hacernos con el camino que ibamos a realizar.  Queríamos ir a una oficina de información pero no sabiamos cómo. Al final hemos salido y vuelto a entrar por los tornos del tren y Esther ha preguntado en una Oficina del JR si nos podían ayudar. Nos han dado las indicaciones de cómo llegar al hotel y nos han explicado qué camino teniamos una oficina de turismo.

Os dejo unas fotos de nuestro nuevo barrio





Al llegar Esther ha asaltado a una señorita con todas las preguntas que tenía preparadas y ella diligentemente se las ha resuelto. Después hemos tomado camino al hotel que estaba a unos 10 minutos a pie y hemos hecho el check-in.

La habitación está entre la de Osaka y Kyoto. Lo curioso es que tenemos una lavadora/secadora dentro de la habitacion.





Dado que hoy no íbamos a hacer mucho porque a aqui todos los museos, templos o monumentos cierran sobre las 17:00, hemos decidido cambiar nuestro programa e ir a Ikebukuro. Este barrio no es de los mas vistados de Tokyo pero yo tenía especial interés debido a un anime que he terminado hace poco, Durarara!!. Aqui hemos subido al edificion Sunshine City,  que por lo visto fue el primer rascacielos de la ciudad y además está construido sobre una antigua prisión donde ejecutaron al primer ministro que ordeno el ataque a Pearl Harbor (si quereis saber más seguir los enlaces del rascacielos). En el piso 60 hemos disfrutado de una vista panoramica de la cuidad a ritmo de samba. Por lo que se ve han montado una exposicion sobre "La Samba" en el mirador, por el hermanamiento con Brasil.



También hemos estado en un edificio de anime y manga de 9 plantas (Animate). Menos mal que está todo en japonés y eso reduce al mínimo mis opciones de comprar algo.

Aqui os dejo unas fotos de Ikebukuro, incluida una de Esther dudando si hace bien el gesto molon de los japoneses




Depués de la decepción de ver tanto manga y no poder comprarlo, he convencido a Esther para subir al centro de bateo de unos recreativos que están al lado.  No sé si los habeis visto alguna vez pero son una especie de jaulas donde un maquina te lanza una bola de baseball y tu tienes que batearla. Las jaulas se dividen por velocidades. Yo al ve que unas chiquillas golpeaban tranquilamente bolas a 90 km/h he decidio que seguro que podía mas y me he metido en la de 100 km/h (por no arriesgar). ¡Craso error! No he dado a casi ninguna bola.



Para terminar el día, una pinta de Guiness en un pub cercano, por variar un poco


Os sorprendera que haya  escrito tanto pero es que estoy esperando a que termine la jodida lavadora/secadora para sacar la ropa porque mi adorada mujer me lo ha mandado. Todavía le queda media hora y ya es la 1:30.
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¡Por fin! Hasta mañana.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Mencion especial: Probar la carne de Kobe

Buenas. He querido hacer una mención especial a nuestra cena de esta noche. Hemos ido a cenar carne de Kobe a un restaurante cercano que nos habían recomendado.

Hemos llegado al restaurate y nos han metido un poco de prisa para elegir el menús. Se supone que cerraban a las 10 y la cocina a las 9.30. Hemos llegado a las 8.50 y no lo hemos entendido muy bien pero visto el resultado lo hemos agradecido. Hemos pedido un menú que constaba de:
  • 150 gr de Kobe
  • Un aperitivo
  • Una ensaladita
  • Acompañamiento para la carte
  • Postre
Para maridar yo me he pedido una cerveza y Esther un vino tinto.

Cuando me refiero a que lo he agradecido es que el menú eran 18.000 ¥ que viene a ser unos 170 € (a añadir la bebida y el IVA) al cambio, y si nos descuidamos pedimos dos, dada la escasa cantidad que te ofrecen en el menú.

Depues ha venido un cocinero muy simpático y nos ha presentado nuestro "Bocatto di cardinale" (lo que hay al lado es ajo laminado).



  
Mientras disfrutábamos de nuestro pequeño aperitivo de láminas de salmón con pesto, el cocinero nos ha estado enseñando su maestría con la parrilla.


Tras el show y de repartir milimétricamente el filete y las verduras en dos mitades casi exactas hemos podido disfrutar de la carne de Kobe. Despues ha frito brotes de soja con el resto de la grasa del filete haciendo que ésta adquiriese el sabor de la carne (siendo malo, creo que es para que te llene algo el menu).

Mi veredicto personal es que aunque está deliciosa no ha logrado superar a mis queridos chuletones de San Sebastián. De momento, para mí, el Saltxipi tiene el nº1. El Kobe es una carne que a mi parecer sabe demasiado a grasa. Es verdad que se deshace en la boca pero para mi gusto le falta el sabor característico de la carne. No se cómo explicarlo mucho mas ya que se supone que lo que da un buen sabor a la carne es la grasa y, si lo veis antes de pasarlo por la parilla, la carne esta  completamente veteada con grasa que luego se deshace dandole sabor.

Mi conclusión personal es que la miel no está hecha para la boca del asno y en el caso del Kobe yo soy de "Platero y tu".




Por fin, el barrio de las geishas... y mas templos.

Nuestro tercer y último día en Kyoto. Mañana tomamos el camino hacía Tokyo.

Hoy también ha hecho un día espléndido y bastante calor. Estoy por llevar un paraguas protector del sol, como hacen aquí todas para proteger mi piel inmaculada. Por cierto, soy Esther.

Por la mañana hemos ido a Arashiyama, un barrio al oeste de Kyoto que tiene un bosque de bambú. Por ahí pasa un río que hoy no tenía muy buen color, pensamos que, debído al tifón. Este es el puente Togetsu-kyo que separa los ríos Katsura, a un lado, y Hozu, al otro.


Hemos dado un paseito por el boque de bambú, que también tenía secuelas de las lluvias.


Hemos ido buscando un tren turístico que te lleva por la montañas, pero resulta que no funciona los miércoles (prometo que esto no lo decía en mis guías y, por lo tanto, no lo podía yo saber).

De ahí, en autobús, al templo Ryoanji y su jardín zen (seco). El templo, parque y jardín fueron fundados en 1473 y reconstruido varias veces después, como todo por aquí. El jardín seco mide 30 metros por 10. No se puede pisar; es peinado diariamente por los monjes, con rayas simétrias y regulares que representan los remolinos de los ríos y las olas de los océanos. desde cualquier punto en el que uno se sitúe, es imposible ver las 15 rocas a la vez, siempre falta una.  Me encantan este tipo de jardines japoneses. Si no consigo comprarme uno me lo haré de fafricación casera cuando vuelva.


 A continuación se encontraba el jardín húmedo compuesto por un bosquecito de árboles con suelo de musgo, símbolo de la vida que no deja de crecer.


Entre los arbustos hemos contrado la fuente Tsukubai, gran piedra redonda con un agujero en el centro y cuatro caracteres esculpidos que significan: "Aprendo sólo para ser feliz". Ahí lo dejo.



Otra vez en autobus hasta el Templo Dorado (Kikaku-ji).  ¡Impresionante! Fue construido en 1397 por un shogun como casa de retiro (como otros tantos). Se convirtió en templo a su muerte. Se quemó en 1950 durante el suicidio de un monje del templo (¡!) En la reconstrucción se cubrió de láminas de oro.


Ya a las 17 de la tarde, y cerce del hotel hemos comido un sandwich rápido porque teníamos que ir a ver el Museo Municipal de Kyoto. Hemos visto una exposición de objetos japoneses tipo kimonos, láminas de papel pintado, juguetes de niños...otra exposición sobre los orígenes de Kyoto...

Por la noche hemos ido a cenar y luego al barrio de las geishas, creo que hemos ido un poco tarde porque solo hemos encontrado distinguidas señoritas de compania que no son meretrices, no confundir

martes, 17 de septiembre de 2013

Kyoto 2° dia, La ruta de los templos y el barrio de las Geishas

Hoy nos hemos ido a visitar templos (budistas) y santuarios (sintoistas), que es la mayor atraccion de Kyoto.  Para llegar hasta ellos hemos estrenado nuestro one day pass para los autobuses. Es un billete que sirve para subir a todos los autobuses durante un dia, vale 500 ¥. Sale bastante rentable ya que cada viaje sale como minimo a 220.

Nos hemos bajado Gojo-Zaka y de ahi hemos subido una hermosa cuesta para ir al templo  Kiyomizudera. Las explicaciones se las dejo a Esther.
Parte de Esther: "Hola. Como primera toma de contacto ha sido espectacular. Se trata de un templo compuesto por varias construcciones, de 1600. 



La sala principal tiene una terraza que se apoya sobre cientos de columnas y sobresalen por encima de la ladera.




Antes de entrar al templo principal hemos entrado en "Tainai meguri". Simula el vientre materno.. una experiencia muy recomendable, que no desvelamos para aquellas personas que vienen pronto para aca.


Como curiosidad, nos hemos encontrado en dos ocasiones, dentro y fuera del templo, al mismo abuelete que veia a Sergio con la cámara haciendo fotos y ha decidido que nos tenía que hacer alguna a los dos. Siempre seguía la misma metodología fotográfica: foto en horizontal, vertical y de cerca. Os dejo una muestra de esta última.

También en este templo hemos descubierto quién sujeta las ramas de los árboles ji ji ji



Andandito, andandito hemos recorrido varias calles muy turísticas pero a la vez muy japonesas... donde hemos podido ver a maikos (aprendices de geishas).





... y llegamos a parque Maruyana-koen y su santuario Yasaka-jinja.




Es especialmente colorido y muy popular para visitar el día de año nuevo.

De ahí, una comidita rápida a base de curry y vuelta al turisteo.

Templo Chion-in, construido encima de unas escaleras muy empinadas, con la puerta típica del budismo mas grande del mundo.


Si seguias subiendo te encontrabas la sala principal , que la estaban restaurando, así que no hemos visto mucho, con unos jardines preciosos alrededor.




 Si seguían subiendo un poquito mas... la campana gigante del templo: 74 toneladas y  17 monjes necesarios para moverla (en año nuevo).








Y bajamos. Continuamos hasta el Shoren-in. A este no hemos entrado porque había que pagar...y se nos acababa el día. Corre, corre al siguiente templo.

Andandito otra vez llegamos hasta la torii (puerta sintoista) del santuario Heian-jingu. Se ve desde bastante lejos. Asi es imposible perderse. je je








Este santuario fue construido en 1895 para conmemorar el 1100 aniversario de la fundación de Kyoto. Dice la guía que se construyó como réplica del castillo imperial al que no pudimos entrar ayer. ¡Estupendo! También tiene jardines pero no hemos entrado. Demasiadas cosas.




 La guia dice que la ruta de los templos hasta aquí son unos 5 km.  Nosotros hemos hecho unos 13 km según el podómetro. Asi que si os animais a vistarlos estad preparados para andar.

Y por ultimo, con nuestro pase se bus, nos hemos desplazado hasta el Templo de Plata (Ginkaku-ji). Casi no llegamos porque cerraban a las 17h y hemos llegado a menos cuarto. (corre, corre).  Fue construido en 1482, por un shogun como casa de campo para retirarse dignamente del caos de la guerra civil. Este señor era muy ambicioso y quería recubrir su casa de plata, pero no lo consiguió así que no es "de plata". Tras la muerte del shogun se convirtió en templo. En sí, el edificiono vale mucho pero tiene unos jardines de impresión.






Y aquí terminó la visita religiosa por hoy. otra vez bus y a casa a descancar un ratín.


Os cuento ahora que en los templos y santarios hay muchos de rituales. Alguno, de los que nos hemos enterado, es comprar un tablilla de madera y escribir tu deseo y colgarlo en un tablón específico.





Otro ritual es coger un papelito enrollado que te da un amable señor a cambio de una donación. Si lo que pone el papelito sobre tu futuro es malo lo cuelgas en cuerdas para que no se cumpla. Si te gusta lo que dice, pues te lo quedas. Pero está en japones... así que no hemos tentado a la suerte y no hemos comprado nada.



 
Bueno despues de que Esther hiciese la parte dificil, ya termino yo.

Y de vuelta al hotel yo he estrenado la bañera. Esther me ha copiado y se ha dado otro baño.

Por la noche hemos ido a cenar curry a un restaurante cerca del Hotel.  La verdad estaba bastante bueno y picante, yo he cogido el nivel 4 de 10 y creo que he hecho bien en no coger un nivel superior ya que no hubiese terminado el plato. 

Despues de cenar nos hemos ido a un centro recreativo (un edificio entero) donde había un motón de maquina recreativas donde la gente jugaba con cartas coleccionables (baseball, futbol, guerreros japoneses, etc), y éstas aparecían en la pantalla. Me ha llamado mucho la atención la de futbol, porque tu haces el equipo con tus cartas, los alineas como te parece y asi se crea el equipo con el que juegas el partido.  También hemos visto a una chiquita que jugaba a una maquina de bailar. No es la que tiene el pad en el suelo, es una que utiliza kinetic para registrar los movimientos y la tia era una PRO. Increible lo bien que lo hacia.  Nosotros al final hemos decido echar una partidita a los bolos en una de las 48 pistas de bolos que había, repartidas en las 3 últimas plantas del edificio. ¡Menuda bolera! Daba gusto jugar, la pista estaba de lujo y la máquina no se atascaba nunca. Lo único malo es que a nuestro lado había gente que jugaba muy bien (mas de 200 puntos) y dábamos un poco de pena. En las pantallas aparecía una lista con las mejores jugadas del día y los 20 primeros eran partidas perfectas.

Como curiosidad os dejo los datos del podómetro de hoy al finalizar el dia: 20 km


   

lunes, 16 de septiembre de 2013

Hacia Kyoto...

Se ha pasado toda la noche lloviendo a mares...Parece que lo del tifón no era tontería. Por cierto, soy Esther :-)

A las 8.30 nos hemos puesto el despertador para hacer salir del hotel antes de las 10 (hora a la que te echan) y migrar hacia nuestra próxima parada: Kyoto. Parece que el jet lag no nos ha afectado mucho. Ya tenemos ritmo normal de sueño, aunque nos echamos unas pequeñitas siestas porque a media tarde estamos muy cansados.

A las 9.30 estábamos saliendo hacia la estación. Hemos dejado, por fin, nuestra mini-habitación. Se nos ha olvidado hacer fotos. Una pena. Una cama de 1,80 (buen tamaño) con un pequeño caminito a su alrededor en el que no cabiamos Sergio y yo a la vez, un litera pegada a la pared del cabecero, una mesa, una silla y un perchero de pared, eso era todo. El baño... tenia, sin exagerar, 3 metros cuadrados. Era unos de esos baños en los que puedes hacer pis, a la vez que te cepillas los dientes y te lavas los pies. Todo comprimidito. Muy japonés. La verdad es que era bastante incómodo pero nos hemos apañado bien. Menos mal que sólo han sido 2 días. Del vater poco os voy a comentar que no hayais leido ya... bueno, que es una guarrería lo del agua ahí en las partes. No sirve para nada, luego todo mojado y si te secan con papel higiénico se te llena eso de pelotillas. Buaj!

Retomo. Nos hemos plantado en la estación de tren de Osaka. Hemos desayunado. Sergio busca encarecidamente un pan, dice, de melón, lo vío al llegar... pero nunca mas. Así que nos hemos tomado un par de bollitos que parecían el pan buscado, pero no. Tras una cola de unos 20 minutitos, pedimos 2 billetes a Kyoto. El servicial japones nos escribe en inglés (sí, parece que no hablaba lo bien) que no hay trenes por culpa de la lluvia. ¡¡Que no podemos ir a Kyoto hoy!! Preguntamos si tal vez en autobus... y nos redirige a la oficina de turismo. Allí, mejor informados, nos indican que podemos tomar el tren local, que acaba de restablecer el servicio. Nos hemos quedado sin montar en el shinkansen (tren bala). Para la próxima.


El tren ha tardado una horita en llegar. Iba a tope. Menos mal que nos hemos subido en la primera parada y nos hemos podido sentar. En los asientos de enfrente una madre con una niña y un niño pequeños... me encantan los niños japoneses, muy educados y guapos. Luego se estropean cuando crecen. je je



Hasta el hotel hemos ido un autobus. Se nos ha dado muy bien, con un super plano con millones de lineas de colores. Aquí se lleva el bus. El metro no, que sólo hay 2 líneas.  Hemos dejado las maletas en recepción y nos hemos ido de turismo, porque hasta las 3 no se puede hacer el check-in y sólo eran las 12,30 de la mañana.

Primera parada, Jardines y Palacio (Gosho) Imperiales. No merece la pena. El palacio cerrado porque sólo hacen visitas guiadas y hemos llegado tarde para las sesión de las 2. Los jardines, grandes avenidas de gravita, con cesped y árboles a los lados; muy limpio, sí, pero nada mas. Cosa curiosa, sujetan las ramas de los arboles con troncos.




El Palacio Imperial fue construido, por ultima vez, a finales del 1854. Aquí no vive el Emperador, pero es donde se hacen actualmente las ceremonias de entronización y otros actos del Gobierno. No hay foto porque está totalmente encerrado entre muros.

Despues, hemos ido al Castillo Nijo. Construido en 1603, residencia oficial de uno de los shogunes, en el perdio Edo, periodo feudal de señores guerreros. Nos ha gustado mucho. Una vez dentro del castillo, te hacen descalzarte y vas por el recorrido marcado que te guía por todas las estancias de la casa. Todas las paredes, creemos de papel, decoradas con pinturas de arboles, garzas... preciosas. También te muestran que el suelo de las casa japonesas cruje a modo de alarma, contra ladrones. Los jardines no tiene desperdicio, con lagos, rocas, árboles estratégicamente podados.






Y nos han dado las 4.30 y no habíamos comido todavía. De camino al Museo del Manga hemos parado en el primer sitio que hemos visto y nos hemos tomado un plato de udon... que nos ha llenado el estómago pero poco mas. Sí, sí, Manga. Ha sido un poco decepcionante. Tienen expuestos y a disposición del público mas de 300.000 comics dispuestos en distintas estanterias en el edificio de un antiguo colegio. No se podían hacer fotos pero...



Y por fin, decidimos ir al hotel a descansar un poco. Hemos recorrido ya en Kyoto unos 13km andando. No es broma, que Sergio ha puesto el podómetro del movil.

Este hotel es mucho mejor que el de Osaka y sólo un pelín mas caro. Tamaño razonable, baño en el que te puedes mover, levantar los brazos... un pequeño armario, la maleta se puede abrir en el suelo...nos ha parecido estupendo! Tras un descanso de párpados, en breve saldremos a cenar algo por aquí cerquita.

Otras impresiones:

Efectivamente aquí va todo el mundo en bici, por la acera, así que caminar es algo estresante porque te vienen por todos lados.

Dicen que Kyoto tiene mas de 2.000 templos y santuarios. A cada paso que das, en la calle mas estrecha y escondida te encuentras uno.